
Fabricadas para integrarse. Diseñadas para quedarse.
Puertas interiores a medida en Mallorca
Cada puerta que fabricamos nace de una medida real, un espacio concreto y una decisión de diseño. No hay piezas estándar adaptadas: hay carpintería pensada desde el principio.

El buen trabajo no se ve. Se nota al cerrar.
Un mismo criterio · dos acabados
Puertas lacadas o de madera natural. Siempre fabricadas en taller.

ACABADO LACADO
Lacado
Superficie continua, sin veta, en blanco o en color. La opción para interiores que buscan una línea limpia, luminosa y silenciosa. Se integra con la pared hasta casi desaparecer.

ACABADO NATURAL
Madera natural
La veta a la vista. Roble, nogal, fresno o la madera de tu elección. Cada puerta conserva el dibujo real de la madera, así que no hay dos idénticas. Calidez que envejece bien y se puede restaurar.
Ninguna veta se repite. Ninguna puerta tampoco.
Roble
Nogal
Fresno
Cerezo
Arce

Hecho en taller · formación alemana
Una puerta que abre sin rozar, cierra sin holgura y sigue igual en diez años.
Esa durabilidad no es suerte, es método. Cada puerta se construye como un sistema —hoja, marco y herraje pensados juntos— con la exigencia de la carpintería alemana en la que se formó Felix: buenos materiales, tolerancias al milímetro y un solo equipo detrás de medir, fabricar y montar.
No es colocar una puerta. Es dejar un espacio resuelto para años.
El herraje también se elige
Herraje de calidad de serie. Acceso inteligente, si lo pides.
Montamos de serie herrajes de calidad —manilla, condena y bocallave— elegidos con el mismo criterio que la puerta: acabados que envejecen bien y no desentonan con tu casa. Y si necesitas ir más allá, integramos sistemas de acceso actualizados —apertura por código, por huella o cerradura inteligente— en la misma puerta y con el mismo acabado, sin cables a la vista ni soluciones improvisadas.

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